La utilización de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en los procesos educativos permite que los estudiantes adquieran determinadas capacidades imposibles de obtener por otras vías. Sin embargo, los docentes deben estar preparados para ofrecer a sus alumnos estas nuevas oportunidades de aprendizaje a través de la integración de las TIC en las aulas tradicionales y mediante la aplicación de métodos pedagógicos innovadores.
La Unión Europera se marcó en 2007 una serie de objetivos en Educación y Formación y se dieron tres años de plazo para lograrlos.
Reducir los indicadores de abondono escolar hasta un 10%, llegar a un 85% de personas que completen la enseñanza secundaria superior, reducir un 20% el número de alumnos con dificultades de comprensión lectora, que al menos un 12.5% de los adultos participen en la formación continua y aumentar un 15% el número de licenciados en carreras de ciencia y tecnología. Estos son los cinco puntos clave cuyo cumplimiento se analizará en el próximo Consejo Europero en la primavera del 2010.