La cultura de las excusas
Cuando la cultura de las excusas se asienta en las empresas, es como si le sacasen las llantas a un automóvil. Dentro del auto uno siente que el motor está prendido, que puede acelerar, pero no se llega a ningún lado.
|
Cuentan que un anciano ya no podía salir de cacería para alimentar a su familia, razón por la cual le pide a su hijo que se encargue de ello. El hijo sale a cazar y regresa rápidamente con un conejo para la cena. Al día siguiente regresa sin haber cazado nada y se excusa diciendo que no hay animales. Al día siguiente regresa sin haber cazado nada y se excusa nuevamente. Intrigado, el anciano sale a verificar cómo cazaba su hijo, y le encuentra sentado junto a un árbol. El anciano le pregunta qué hace allí. El hijo le responde “Silencio, estoy esperando que los conejos se estrellen contra el árbol. ¿Te acuerdas del primer conejo que traje a la casa? bueno, eso lo recogí cuando se estrelló contra el árbol. Se paciente, padre, seguro que más tarde otro se estrellará contra el árbol. |
|
|
|
Los gansos
|
|
¡Ah…..! ¡Si entre amigos fuéramos gansos! La próxima temporada, cuando veas los gansos emigrar, dirigiéndose hacia un lugar más cálido para pasar el invierno, fíjate que vuelan en forma de “V”, tal vez te interese saber porqué lo hacen así.
|
|
Al volar en formación de “V”, la bandada entera aumenta en un 71% el alcance del vuelo con relación al de un pájaro volando sólo. De este hecho podemos aprender la lección 1. Compartir la misma dirección y el sentido del grupo, permite llegar más rápido y fácilmente al destino deseado, porque ayudándonos entre nosotros los logros son mejores.
|

